Hacía días que no escribía nada y me sentía como con la obligación de hacerlo. Como si alguien lo fuese a pasar mal porque necesitara su dosis de hombre máquina jaja... me gusta pensar que fuese así.
Yo voy leyendo blogs y desarrollo una afinidad con su autor/a... no sé si aquí pasará lo mismo.
Al grano, más sensaciones nuevas. Me he pegado un primer cuadrimestre escolar de la vagancia más pura y absoluta y no me ha sentado nada bien aunque resulte paradójico. Cuando uno tiene mucho tiempo libre empieza a pensar y pensar, si no tiene obligaciones se le adormece la mente y el cuerpo, funciona a medio gas... eso es lo que a mí me ha pasado. Voy a épocas: esta no he hecho nada y la anterior no paraba. Y creo que prefiero la anterior. Menos broncas, más resultados positivos... todo es mejor.
Me espera un agitado segundo cuadrimestre porque tengo que hacer el CAP, acabar el prácticum, dos asignaturas obligatorias (las últimas que me quedan de carrera) que me exigirán mucho esfuerzo y más cosas.
Entre ellas el motivo por el que escribía este post. En el centro psicológico en el que hago prácticas me han dado el "caso" de un niño con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Esto es nuevo para mí porque, si bien ya he llevado otro "caso", este es mucho más serio ya que es un problema de relevancia.
Y quiero hacerlo bien.
Su problema consiste en una hipermotricidad (está muy agitado / se mueve demasiado sin poder evitarlo en ocasiones que no lo requieren), una impulsividad desmesurada que no logra controlar y le acarrea muchos problemas y sobretodo una incapacidad muy grande para dirigir su atención hacia una tarea determinada. No consigue focalizarla y se distrae con cualquier cosa. Todo esto realmente le provoca problemas en la escuela, en casa con su familia, en las relaciones sociales (dificultad para relacionarse) y puede llegar a acarrear problemas psicológicos como sentimientos de inutilidad, depresión, etc.
Hasta ahora el chico lo llevaba un amigo mío, también psicólogo, con mucho acierto y buena mano. Pero lo ha tenido que dejar y me lo ha confiado a mí. Y me encuentro que la familia del niño lo espera todo de mí, mi amigo también y por supuesto el niño.
Me encuentro refrescando todo lo que aprendí y leyendo todo lo que puedo al respecto de este trastorno. Lo que más presión me crea es que últimamente el niño, por motivos varios, en boca de mi amigo y sus padres "ha retrocedido bastante" y me temo que esperan (los padres sobretodo) que yo en dos semanas lo arregle todo, cuando esta situación y problemática también es nueva para mí y necesito un periodo de "entendimiento del caso y su situación" para poder abordarlo.
Suerte que mi amigo me ayudará en todo lo que pueda necesitar.
Pues sí, cuando pasas tiempo sin escribir en el blog se nota.
Con este niño te deseo buena suerte. No te canvio el sitio para nada. No te pases siendo tu el que exige hacerlo perfecto.
Besos :)