La sífilis es causada por la bacteria Treponema pallidum, microorganismo de forma espiral descrito en 1905 por Schaudinn y Hoffman.
Aviso: esta información es simplemente orientativa. Si cree que puede padecer sífilis acuda a su médico lo antes posible porque el tratamiento será mucho más efectivo y tendrá mayor éxito.
Se contagia de una persona a otra por vía sexual: oral, anal o vaginal. Mediante el contacto directo con las lastimaduras o lesiones que el emisor ya tiene. También se puede transmitir directamente desde la madre al feto, a esta sífilis se la llama congénita. Se hereda.
La mejor manera de prevenir nuestra infección es utilizando el preservativo y disminuyendo la cantidad de parejas sexuales, así como dejar de tener relaciones sexuales con otras personas en cuanto sabemos que hemos contraído la sífilis. Hay que avisar a nuestro compañero sexual.
La sífilis puede manifestarse o puede ser latente (invisible a nuestros ojos y sólo detectable con pruebas de laboratorio). Hay 4 etapas: sífilis primaria, secundaria, latente y terciaria.
Sífilis primaria:
Chancros: heridas que aparecen en los genitales, recto o boca.
Agradamiento de ganglios
Sífilis secundaria:
Erupción en la piel
Pérdida del cabello
Síntomas como fiebre, fatiga, pérdida apetito y dolores en los huesos.
Sífilis latente:
En esta etapa no hay síntomas pero el gérmen sigue en el cuerpo.
Sífilis terciaria:
Provoca lo que se conoce como neurosífilis: lesiones en el sistema nervioso central (cerebro).
Problemas cardiovasculares
Tratamiento de la sífilis
Se basa en la penicilina aunque se utlizan medicamentos alternativos en personas alérgicas a ésta y mujeres embarazadas. Dependerá de la fase en que se encuentre el paciente.