Una compañera de la escuela es de fuera de Barcelona y por eso vive en una residencia. La residencia en cuestión es de monjas... OK.
Pues la monja más mala, la más borde de todas... es la directora. Nadie, pero nadie, la soporta. Le he preguntado por las otras monjas y me ha dicho que las demás o son buenas mujeres o "normal".
¿Por qué justamente la monja más cabrona es la que llega a ser directora de la residencia?
¿Es una simple casualidad o es que son los "malos" los que tienden a hacerse con los cargos de "poder"?