Te felicito Ricardo B porque has conseguido conmover alguna persona con tu texto. Llevo un día metido en esto de las estadísticas y resulta que desde esta página tuya -las máquinas y el humo- alguien ha decidido visitarme, a mí, al hombre máquina jeje.
Saludetes Ricardo, o mejor un abrazo.
Espero que no se me escape el humo por ninguna parte, de vez en cuando se me escapa algún pedo pero creo que por eso no pasa nada ;D
Aquí cuelgo delicadamente otro post tuyo -que ahora releyéndolo me recuerda a alguien-.
"La niña más valiente del mundo"
La niña más valiente del mundo no dibujaba soles amarillos porque el terror le incendiaba de vértigo las venas.
Le salían sin querer bocas selladas -no digas nada, es nuestro secreto- y firmaba con trazo tembloroso para que no sospecharan las maestras.
La niña más valiente del mundo se abrazó rota a su peluche roto y rogó cada día 'Por favor, aún no llegues, Noche'.
Seis domingos enterró notas de socorro en la arena para ser fuerte, para hacerse invisible.
La niña que nunca rompió el pacto, la que se mordió los labios, la que se echó la culpa de todo, la que quiso comprender y no pudo la que durante siete mil quinientos días pidió permiso para el grito y la risa era la niña más valiente del mundo.
Nadie lo sabía, pero yo ahora lo sé.
Lo encontrarás con dibujo y todo AQUÍ.