"Tiene leche este hombre máquina!!"

el hombre máquina Tiene leche este hombre máquina!!

Yo creo que Thais es especial. Y me alegro de haberla conocido gracias al blog. Es lo que tiene un blog.

Y si a ella le encantan los cuentos POR ALGO SERÁ. Me fío mucho del criterio de Thais así que me voy a animar a contaros un cuento. Para empezar he escogido uno que me viene como anillo al dedo: el cuento de la lechera de Jean de la Fontaine. (Que Thais me disculpe ;), es un poco moralista este cuento)

Se podría decir a muy grandes rasgos que yo me he pasado desde los 12-13 años hasta los 21-22 repitiendo una y otra vez (y de manera involuntaria) esta historia adaptada a tiempos modernos.

Pasada esta época oscura -y porque me lo pidieron en una clase en la que el profesor iba de enrollado humanista pro-creatividad, léase Robin Williams y El club de los poetas muertos- escribí esto:

"Antes me preocupaba el futuro. Todo lo pensaba o hacía pensando en el futuro, o si estaba bien o mal... Era muy rígido. Ahora, ME HE CREÍDO (no por motivos racionales sino motivos reales y profundos) que lo que importa es vivir el presente -es lo único que tenemos- (que es un regalo como su nombre indica) y por suerte, ésto de momento no me ha acarreado ningún problema. Todo lo contrario".

Es lo que ya sabe todo el mundo, que sólo entendiéndolas racionalmente las cosas no se solucionan. Si no se aceptan y se creen desde lo más hondo de uno mismo, no hay cambio posible en este sentido.

¿Y cuál es la mejor herramiento de cambio? El fresquito-calorcito.
Algún día hablaré de lo que es.

Érase una vez, en una granja rodeada de animales... (ESCUCHA EL CUENTO con la dulce voz del Hombre Máquina XDD)

Érase una vez, en una granja rodeada de animales, vivía la joven Elisa. Una mañana de verano se despertó antes de lo acostumbrado.

¡Felicidades, Elisa! - le dijo su madre -. Espero que hoy las vacas den mucha leche porque luego irás a venderla al pueblo y todo el dinero que te den por ella será para ti. Ese será mi regalo de cumpleaños.

¡Aquello sí que era una sorpresa! ¡Con razón pensaba Elisa que algo bueno iba a pasarle! Ella que nunca había tenido dinero, iba a ser la dueña de todo lo que le dieran por la leche. ¡Y por si fuera poco, parecía que las vacas se habían puesto también de acuerdo en felicitarla, porque aquel día daban más leche que nunca!

Cuando tuvo un cántaro grande lleno hasta arriba de rica leche, la lechera se puso en camino.

Había empezado a calcular lo que le darían por la leche cuando oyó un carro del que tiraba un borriquillo. En él iba Lucia hacia el pueblo para vender sus verduras.

-¿Quieres venir conmigo en el carro? - le preguntó.

- Muchas gracias, pero no subo porque con los baches la leche puede salirse y hoy lo que gane será para mí.

-¡Fiuuu...! ¡vaya suerte! - exclamó Lucía -. Seguro que ya sabes en lo que te lo vas a gastar.

Cuando se fue Lucía, Elisa se puso a pensar en las cosas que podría comprarse con aquel dinero.

Ya sé lo que voy a comprar: ¡una cesta llena de huevos! Esperaré a que salgan las pollitos, los cuidaré y alimentaré muy bien. y cuando crezcan se convertirán en hermosos gallos y gallinas.
Elisa se imaginaba ya las gallinas crecidas y hermosas y siguió pensando qué haría después.

- Entonces iré a venderlos al mercado, y con el dinero que gane comprará un cerdito, le daré muy bien de comer y todo el mundo querrá comprarme el cerdo, así cuando lo venda, con el dinero que saque, me comprará una ternera que dé mucha leche. ¡Qué maravilla! Será como si todos los días fuera mi cumpleaños y tuviera dinero para gastar.

Ya se imaginaba Elisa vendiendo su leche en el mercado y comprándose vestidos, zapatos y otras cosas.

Estaba tan contenta con sus fantasías que tropezó, sin darse cuenta, con una rama que había en el suelo y el cántaro se rompió.

-¡Adiós a mis pollitos y a mis gallinas y a mi cerdito y a mi ternera! ¡Adiós a mis sueños de tener una granja! No sólo he perdido la leche sino que el cántaro se ha roto. ¿En qué estaba pensando?


Adaptación de la fábula de La fontaine.


Basado en la adaptación del cuento que encontraréis AQUÍ.

Escrito por "el hombre máquina" a las 16:50 en FLUYENDO (Tags: ) . Febrero 28, 2005.

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Comentarios

jajajajaja buena elección! a mi de peque me encantaba y aun tengo el libro por ahí...jo, y si que es dificil creerse uno mismo algo "no, ya no le quiero", "estoy bien", etc, etc, etc...pero bueno, yo he llegado a la conclusion de que las cosas pasan cuando pasan y uno deja de querer cuando ya no tiene mas fuerzas y esta bien cuando consigue solucionarlo todo o asumir los problemas...y vuelta a empezar. ais...espero que no llegues un dia y nos digas eso de "colorin colorado..."

Escrito por thais a las Febrero 28, 2005 10:27 PM

Este cuento de la lechera en realidad hoy no tiene esa lectura.
La lechera era una trabajadora explotada cuyos días eran todos iguales. Lo único que la mantenía viva era ese sueño de riqueza, esa paja mental. El cuento nos enseña que hay que creer en algo, aunque sepamos que es falso, para aguantar esta puta vida.

Escrito por mestebanez a las Febrero 28, 2005 10:52 PM

Muchas gracias por vuestros comentarios.

Escrito por el hombre máquina a las Marzo 1, 2005 02:00 PM

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