"Hacernohaciendo, Taiwán y taiwaneses"

el hombre máquina Hacernohaciendo, Taiwán y taiwaneses

Hacernohaciendo

1)A veces le acompañaba y le esperaba afuera sentada en las escaleras o saludando a la gente que pasaba.
-吃饱了没? ¿has comido? Esta pregunta aparentemente normal significaba “Hola”
y es que era una de las formas que tenían de saludar.
Me acostumbré a decir que había comido, fuera cierto o no, ya que la primera vez que dije que no, se empeñaron en invitarme a comer.
Y es que lo normal es contestar: 吃饱 (-si, he comido-) que sería como contestar con otro “hola”.

2)En el pueblo todos se conocían, entraban unos en casa de otros, dando gritos preguntando por el personal, sino estaban se iban y volvían en otro momento. Pero no importaba si te quedabas y fisgabas, era normal todo el mundo lo hacía.
En una ocasión me encontré unas niñas en mi cuarto andando con mis cosas. Les gustaba mucho tocarlo todo, se echaban mi colonia y se embadurnaban con mi barra de labios. Eran pequeñas, tendrían cuatro o cinco años.
Cuando me vieron echaron a correr, todas menos ella “ying-su-a”.
Se me quedó mirando y me sonrió, “ying-sua” y yo nos hicimos grandes amigas, a partir de aquel día empezó a visitarme a diario. Jugaba con ella y me enseñaba a hablar.

Es una suerte que hayas decidido escribir el blog autobiográfico. Y haberlo yo encontrado. Por tí y por China (o Taiwán).


3) El 31 por la mañana vinieron a darme el alta, el pediatra me dijo que el niño estaba muy amarillo y que por eso le habían sacado sangre para hacer unos análisis y asegurarse de que no tenía ictericia.

-¿Sabe que su padre es chino? pregunté yo
-No, ¿de verdad? me lo podían haber dicho primero así no estaría tan preocupado. Llegó una enfermera con el resultado.
-Negativo, pero por si acaso pon lo detrás de los cristales de la ventana para que le de el sol a ver si se pone algo mas blanquito me dijo el médico.
No solo había heredado la piel de su padre, también tenia sus ojos y el pelo negros como el azabache.
Pero lo más gracioso fue cuando llamó una tía y lo primero que preguntó fue

-¿Y ha salido con la marca de los chinos?
-¿El qué? pregunté yo
-Si, es que los asiáticos por lo visto tienen como un moratón justo encima del culo.

Me pongo a mirarlo y cuál no fue mi sorpresa. De verdad lo tenía, era “la mancha mongola”
Aunque lo normal es que la tengan en esa zona y de hecho, es donde la tenía el mío, no todos la tienen ahí. Algunos niños tienen varios por la espalda o en otras zonas del cuerpo.
Lo habitual es que desaparezca según se van haciendo mayores. Al mío le desapareció por completo sobre los 4 años
Le pregunté a mi suegra por esta mancha y según ella había una leyenda sobre esto.
Ellos creen en la reencarnación y dicen algunos, que esta mancha es porque donde están después de morir se está tan bien, que no quieren reencarnarse.
Asi que los espiritus superiores, les dan una patada en el culo para que bajen a reencarnarse en el bebe.
existen otras leyendas como la de que antes teníamos rabo igual que los monos y que en el lugar donde iba el rabo quedó ese moretón.

Escrito por "el hombre máquina" a las 13:14 en HECHOS (Tags: ) . Mayo 04, 2005.

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Comentarios

Me alegra tu regreso. Un saludo.

Escrito por mamm a las Mayo 4, 2005 08:05 PM

Me alegra tu regreso. Un saludo.

Escrito por mamm a las Mayo 4, 2005 08:05 PM

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