
¿El que busca encuentra? ¿el que no busca no encuentra?
Viaje maquinal dedicado a David Pastis, Yolanda Rivera, Julio Posadas y, como no, los Pablos
Y no es un sueño aunque lo diga uno de los temas... existe porque yo he estado allí. Mi gran virtud (o defecto) es que no necesito setas alucinógenas para hacer largos viajes.
The soundchaser man (alias Hombre Máquina): mezclando voy mezclando vengo.
Matrimonio y católicos
Estoy completamente a favor del permitir el matrimonio entre católicos.
Me parece una injusticia y un error tratar de impedirselo.
El catolicismo no es una enfermedad. Los católicos, pese a que a muchos no les gusten o les parezcan extraños, son personas normales y deben poseer los mismos derechos que los demás, como si fueran, por ejemplo, informáticos u homosexuales.
Soy consciente de que muchos comportamientos y rasgos de caracter de las personas católicas, como su actitud casi enfermiza hacia el sexo, pueden parecernos extraños a los demás. Sé que incluso, a veces, podrían esgrimirse argumentos de salubridad pública, como su peligroso y deliberado rechazo a los preservativos. Sé también que muchas de sus costumbres, como la exhibición pública de imágenes de torturados, pueden incomodar a algunos.
Pero esto, además de ser más una imagen mediática que una realidad, no es razón para impedirles el ejercicio del matrimonio.
Algunos podrían argumentar que un matrimonio entre católicos no es un matrimonio real, porque para ellos es un ritual y un precepto religioso ante su dios, en lugar de una unión entre dos personas. También, dado que los hijos fuera del matrimonio están gravemente condenados por la iglesia, algunos podrían considerar que permitir que los católicos se casen incrementará el número de matrimonios por "el qué dirán" o por la simple búsqueda de sexo (prohibido por su religión fuera del matrimonio), incrementando con ello la violencia en el hogar y las familias desestrucuturadas. Pero hay que recordar que esto no es algo que ocurra sólo en las familas católicas y que, dado que no podemos meternos en la cabeza de los demás, no debemos juzgar sus motivaciones.
Por otro lado, el decir que eso no es matrimonio y que debería ser llamado de otra forma, no es más que una forma un tanto ruín de desviar el debate a cuestiones semánticas que no vienen al caso: Aunque sea entre católicos, un matrimonio es un matrimonio, y una familia es una familia.
Y con esta alusión a la familia paso a otro tema candente del que mi opinión, espero, no resulte demasiado radical: También estoy a favor de permitir que los católicos adopten hijos.
Algunos se escandalizarán ante una afirmación de este tipo. Es probable que alguno responda con exclamaciones del tipo de "¿Católicos adoptando hijos? ¡Esos niños podrían hacerse católicos!".
Veo ese tipo de críticas y respondo: Si bién es cierto que los hijos de católicos tienen mucha mayor problabilidad de convertirse a su vez en católicos (al contrario que, por ejemplo, ocurre en la informática o la homosexualidad), ya he argumentado antes que los católicos son personas como los demás.
Pese a las opiniones de algunos y a los indicios, no hay pruebas evidentes de que unos padres católicos estén peor preparados para educar a un hijo, ni de que el ambiente religiosamente sesgado de un hogar católico sea una influencia negativa para el niño. Además, los tribunales de adopción juzgan cada caso individualmente, y es precisamente su labor determinar la idoneidad de los padres.
En definitiva, y pese a las opiniones de algunos sectores, creo que debería permitirseles también a los católicos tanto el matrimonio como la adopción.
Exactamente igual que a los informáticos y a los homosexuales.
Autor: Allan Psicobyte
Piensa en ello la próxima vez que mires al cielo
Si miras a las estrellas, contemplarás el cementerio más fastuoso jamás imaginado. Lo que vemos en el cielo de la noche ya no existe. El tiempo que tarda la luz de los astros en llegar hasta la Tierra convierten el firmamento en un espejismo del ayer. Algunas de esas estrellas que resplandecen orgullosas ya están muertas. Otras que no vemos acaban de nacer.
Los telescopios son máquinas del tiempo, pues permiten observar lo que pasó hace millones de años. Pero sólo vemos el pasado, nunca el presente. Y si tuviésemos una lente lo bastante preclara, podríamos contemplar el momento en el que la luz se hizo, un instante más tarde de la gran explosión con la que nacieron el Universo, la energía, el espacio y el tiempo.
Si miras a las estrellas, verás también tu pasado. Todo átomo complejo de la naturaleza –todo lo que no sea simple hidrógeno– nació en la fragua que es el núcleo ardiente de una estrella. Nuestra materia, la Tierra, la vida, está hecha de polvo estelar.
Dios no juega a los dados pero gasta estas bromas. Dios no existe pero sí la belleza.
Dios es un poeta.
AUTOR: Ignacio Escolar
Hago.
¿Hoy se acaba a las 23:59 o cuando me vaya a dormir?
Hoy es más largo o más corto entonces. ¿Para qué voy a escribir sobre el hoy si no existe como tal?
No vale la pena buscarle una explicación ni intentar explicarla.
Descubrimientos
¿Que es la muerte? Dormir sin soñar. Perder la consciencia absolutamente para no volver a despertar. Entonces, ¿tiene algo de malo la muerte?
A mí personalmente me encanta dormir, podría estar horas y horas, superar las 4 al cuadrado y seguir durmiendo.
A mí la muerte me gusta pero morir no. El proceso de morir es lo que me desagrada, si no fuese por eso quizás me ahorraría este impás que es la vida. ¿Quién no?
En la muerte todo son ventajas tanto si tienes fe como si no. En el primer caso duermes y en el segundo te organizan un viaje con los gastos pagados a ver a tu familia en lugares exóticos y probablemente maravillosos. ¡Si es que le dan ganas a uno de que llegue la muerte! No, en cambio, morir.