Cómo COMPAGINO los ABRAZOS con el DINERO
En busca del distintivo del área verde
"Las alubias hay que asegurarlas".
Hago cosas y veo que sus resultados son a largo plazo, si es que suceden.
¿Por qué no hacer antes las que sus resultados son a corto plazo, tangibles y seguro que tienen efecto?
Pues es lo que estoy haciendo desde hace unos días, aunque el mal hábito todavía persiste un poco.
Las 9 de la noche. Escribiendo por el foro... Digo "voy a escribir algo en el blog". Y aquí estoy.
Recuerdos a thais, mestebanez, hacernohaciendo, rabia, vomitante, somófrates, acabao y todo aquél o aquella que todavía se pase por aquí.
Saludetes
PD Hago vida sana, vida laboral, vida sentimental y vida circular... cerrando todos los círculos que hasta ahora iba dejando abiertos. Bsitos
Otro buen título para este post habría sido "el show del Hombre Máquina", recordando a la película "El show de Truman" pero en rollo interactivo.
Estuve en Madrid desde el miércoles al viernes. Nunca había estado... y se notaba. Me sorprendía a cada momento. Había veces que incluso me sentia de pueblo. Como cuando entré en la estación de Atocha que parece una selva con los pajaritos volando cómo quién no quiere la cosa. Ele!! Que la casa es grande! Tortuguitas por aquí, tortuguitas por allá, pajaritos libres en la estación, humidificadores pa que las plantas vivan...
Bonito de ver. La consigna se atascó y por poco me quedo en Madrid otro día más. La verdad es que ya estaba cansado, se me habría hecho bastante largo, tenía ganas de volver a casa pero vayamos por partes, como dos partes son las que jugó el Espanyol en la final de copa del Santiago Bernabéu.
Sí, yo fui allí con la excusa del fútbol. Tenía que ir allí, no sé por qué, y fuí. A la capital del Reino, porque allí todo es real. Y no me extraña! Ah no!! que la realidad no existe.
Parece real. Me encantó Madrid. Casi que al segundo día sopesaba el venirme a vivir aquí pero claro, estaba en una nube. Una nube tan grande que quitó todas las del cielo mientras yo estuve en Madrid. Yo y mis dos amigos pillamos la Semana Santa (han sido divinos estos tres días) y los madrileños se habían largado fuera. Días soleados, temperaturas dignas del mejor climatizador y la gente justa para sentirte acompañado, arropado y nunca agobiado. Arropado sí.
Si no fueron 50 los madrileños que nos daban suerte antes del partido y la enhorabuena después entonces fueron 500. La final fue espectacular, tanto como el Estadio. Gradas verticales que no dejan que un solo decibelio escape al infinito, todo se queda en el campo y llega a las orejas del capitán de tu equipo y un tipo rapado que se llama Iván de la Peña y le hace pases inverosímiles al delantero más en forma del partido: Luis garcía.
Un trío al que recordaré toda la vida junto a esos madrileños que nos alargaron la euforia hasta que ya nos daba incluso vergüenza estar tan cochinamente felices. En aquel momento pensaba: me gustan más los madrileños que los catalanes. Son más abiertos, con menos complejos y más dadivosos (quizás).
Luego se fue pasando la euforia. En cuanto nos sacamos la camiseta del equipo y las bufandas todo se fue tornando más normal, volvieron las nubes al cielo y los pies a la tierra, por ende.
Madrid no era más que una ciudad y la final de Copa un partido que habíamos ganado. Pero bueno... siempre me quedarán esos jardines.
Que jardines más cochinamente hermosos y bonitos, bellos incluso.
Mantener esos setos tan milimétricamente bien cortados debe valer por lo menos como mantener a todos los teruelenses (o terolenses). Venían a mi cabeza ideas nunca vistas: daba gracias a Dios a Gaudí por haber nacido porque comparaba Madrid con Barcelona y visto las ayudas que uno recibe y la otra si no fuera por Gaudí, Barcelona no sería nada de cara al turismo.
Tanto jardín del Edén, tanto edificio "regio", tantas calles imponentes, poesía hasta en los transportes metropolitanos... Subterfugios para Goya, el desengaño, noviciado, esperanza, delicias, palos de la frontera, Eugenia de Montijo, vista alegre, acacias, embajadores, avenida de la Paz, la cruz del Rayo... Parecía que estuviera en un cuento de hadas o en un recuento de todo lo que se va de Catalunya para Madrid. Por cojones ha de ser así.
Me daba la sensación de que Madrid siempre había recibido y Barcelona había tenido que repartir. Que madrid era el niño querido y Barcelona la hija mayor que había sido destronada al nacer el querubín y al faltar los padres había tenido que cuidar de sus hermanos. Madrid siempre lo había tenido todo, desde su nacimiento. Barcelona se lo tenía que ganar y como no le quedaba otro remedio (Madrid es su hermano) había de cuidarlo.
Ahora Barcelona ya no está por la labor, los hermanos han crecido y se siente menos responsable. Con suerte algún día se lo agradecerán pero al menos por ahora que cada uno vele por lo suyo.
Me gustó el Retiro, el jardín del moro, la Gran Vía, el paseo de la castellana (de camino y vuelta del partido), el jardín botánico -lo pillamos en primavera, cómo no-, y sobretodo, el Palacio de Cristal. Luego todas esas plazas o puertas, los bares de tapeo -en Barcelona no se encuentra ni uno solo que le haga sombra-, esa apabullante arquitectura a lo alto y ancho que te dice que estás en la capital de un reino (sí, Barcelona parece un pueblecito a su lado) y yo que sé... que la gente era muy considerada. Me daban envidia incluso, yo me sentía madrileño.
Llegó el viernes y se nubló el día. La bufanda se quedó en la habitación del hotel y entonces pasé de ser divino a ciudadano del montón. El cansancio se metía en mí y la paciencia se quería ir tan rápido como yo a Barcelona. El viaje se tenía que acabar.
Recuerdo las excursiones nocturnas a Fuencarral, Malasaña, Chueca, a ver que se cocía por allí y ya que estábamos inundar de alcohol nuestro cerebelo. Nos encontramos a Raúl o su doble -no se lo preguntamos-, a la madrileña "simpática" de rigor, a un hijo de catalanes (ya digo yo que podemos mejorar como especie) que le pusieron de nombre Jordi sabiendo que su vida transcurriría por allí y que decía a sus amigos que no era catalán sino "polaquín" pa dar por saco y que era del Barça por idéntico motivo sintiendo el mismo cariño por ese club que por la china a la que mandaba a las 5 de la mañana a buscar una cerveza que no estuviera caliente, que sino no se la compraba. Era de Vallecas, lejos de nuestra calle, la del Barco, en la que encuentras de todo menos pan y agua.
¿Cómo estás?
¿Conoces algún coach en Barcelona?
Si es así indícalo en los comentarios para que podamos hacer una base de datos con los mejores profesionales.
La figura del coach cada vez se conoce más en Barcelona (y en España). aunque todavía es un gran desconocido. Si tú buscas un coach en Barcelona te recomiendo uno al que yo fui. Su web es: www.coaching-barcelona.com
Es una BUENA OPCIÓN: licenciado en psicología, gran experiencia y muy PROFESIONAL. Lo digo por experiencia. Va muy bien que te ofrezca una sesión gratuita de 30 minutos porque así os conocéis y ves si congeniáis, te da confianza en que conseguirás lo que quieres o no, etc. A mí la confianza me la dió toda jeje. Y estoy muy contento.
Información sobre el COACHING:
La base del coaching personal es hacer preguntas para ayudar a la persona. El coach -entrenador en inglés- tiene el objetivo de que nos descubramos a nosotros mismos y logremos nuestras metas.
Nos encontramos con dos tipos de coaching: el empresarial y el personal, que sólo se diferencian en su finalidad última. Mientras que el dirigido a empresas se dedica a ayudar a mejorar las habilidades de directivos y empleados en sus respectivos trabajos, el personal intenta que se cumplan las expectativas vitales.
“El coach nunca te dice lo que tienes que hacer, te ayuda a descubrir lo que quieres”. (Susana Lemonche)
El coaching parte del mismo concepto que el método socrático. Preguntar, preguntar y preguntar para que la persona por sí misma extraiga sus conclusiones.
“Es el arte de hacer que otros saquen lo mejor de sí mismos y que con ello alcancen sus objetivos. Surgió a raíz de que alguien se dio cuenta de que estaba ayudando más a sus clientes a través de preguntas y dejándoles llegar a sus propias conclusiones, que con soluciones, a pesar de que él era un experto”. (José Luis Menéndez)
“En ocasiones nos bloqueamos, no tenemos las metas claras y si las tenemos, no conseguimos llegar a ellas porque no sabemos cómo hacerlo. Para muchos, una vida de éxito consiste en hacer lo que uno quiere, como cambiarse de casa, ganar más dinero en el trabajo o llevarse mejor con los compañeros. En todos estos terrenos es donde entraría el coaching personal”. (Susana Lemonche)
“El objetivo principal es conseguir que el cliente sea consciente de lo que tiene y no tiene, de lo débil y lo fuerte que es ante el objetivo deseado. En definitiva, de lo que puede hacer. Una vez que haya asumido esto, puede tomar responsabilidades y trabajar de una manera eficaz en lograr sus deseos”. (José Luis Menéndez)
un pie, otro pie.
aquí, allí, más allí (que ahora es aquí, siempre lo ha sido).
Siempre es aquí, aunque piense en un allí.
Aquí
Siempre es siempre, no ayer ni hoy ni mañana.
Si empre ndo camino es más que suficiente
¿Para qué más? Viva la Pepa
Tengo todo lo que necesito, no necesito más.
aquí aquí aquí aquí
siempre siempre siempre siempre
Ya lo decía Iggy Pop -la iguana de Detroit-:
"Julio Iglesias es un cantante jodidamente bueno"
Los psicólogos están en una situación de impasse. Con una Ley vigente aprobada por el gobierno del PP que les deja prácticamente con el culo al aire, con la imposibilidad de realizar su trabajo en el ámbito público y ni siquiera privado. Excepto el 4% de los profesionales de esta profesión, los que sí cumplen los requisitos, los demás ya pueden buscarse otra forma de vivir para ganarse la vida.
Es decir, los psicólogos para el PP sólo sirven para hacer grandes labores humanitarias en situaciones de catástrofe (por ejemplo 11M) y ya está. Son como los filósofos, que no deben servir para nada tampoco jeje, según el PP.
Esto a quien beneficia no es a nadie más que a las compañías farmacéuticas y psiquiatras. Y los grandes perjudicados son los psicólogos y la población en general. Cuyo remedio está abocado a ser una pastilla (y luego muchas más, porque sólo con pastillas muchos problemas psicológicos no se solucionan) o la medicina alternativa, que al no estar regulada en nuestro país muchas veces la administran personas sin preparación.
Por tanto tengo una excusa perfecta y absurda -como a mí me gustan- para visitar Madrid (si voy yo a la manifestación del 7 de mayo seguro que se arregla todo).
¿Alguien me recomienda algún hotelito de tres estrellas, pensión, albergue o banco bien situado en un parque para alojarme?
"Se necesita fregaplatos" decía el anuncio.
Esta es la mía pensé, me encantaría trabajar de fregaplatos una temporada. Sería feliz. Aunque temía por mi delicada espalda, era lo único que le ponía trabas.
"Fregaplatos... es un trabajo ideal para mí en estos momentos".
Pero el puesto ya estaba ocupado. Y además querían una mujer para esa tarea, no querían hombres. Decisión expresa del jefe.
Sigo descubriendo ofertas de empleo. Alguna será para mí, aunque no quiera (yo).
Una funeraria desnuda a modelos para un calendario
Una empresa de pompas fúnebres de La Spezia (norte de Italia) sacará a la venta un calendario con modelos desnudas dentro de ataúdes. La mortal idea es del dueño, Franco Simoniaco: "Quiero desdramatizar la muerte en una ciudad como ésta, donde viven muchos ancianos".
Se me ocurre lo que podría hacer para desdramatizar la vida de los que no follan.